Todos conocemos esa sensación. Te levantas, vas al trabajo, vuelves a casa, haces doom scrolling por varias horas y te duermes, sabiendo que mañana tienes que levantarte a hacer lo mismo, y continuar el ciclo día tras día.
Y es que es fácil caer en ese círculo vicioso.
A todos nos ha pasado. ¿Pero te has sentado a pensar si esa es la vida que quieres vivir? Probablemente sí. Porque con esa rutina viene la carga emocional, el agotamiento físico y mental de ser un adulto responsable, un trabajador, un estudiante, un buen esposo/a, un padre, una madre, un amigo, un hermano, y superar tus propias dificultades internas.
Déjame decirte que es probable que tus acciones en piloto automático te hayan llevado hasta este punto.
Para explicarte mejor, piensa en lo siguiente:
- ¿Cuándo fue la última vez que terminaste una relación social que te estaba afectando?
- ¿Cuándo fue la última vez que reflexionaste sobre cómo el ambiente en el que te encuentras influye en tu estado de ánimo o tu nivel de estrés o ansiedad?
- Y, sobre todo, ¿cuándo fue la última vez que pensaste en cómo llegaste hasta este punto?
- ¿Fue porque trabajas en ese lugar?
- ¿Fue porque estudias con esas personas?
- ¿Fue porque ellos siempre se te acercan a pedirte un favor, o a hablar de sus problemas?
- ¿Es porque siempre "atraes" al mismo tipo de persona?
Cuando me detuve a pensar en estas cosas, me di cuenta de que muchas veces dejé que el piloto automático maneje mi realidad. Es ahí cuando me di cuenta de que me juntaba con un grupo porque resultaban estar en el mismo lugar que yo, trabajábamos en el mismo lugar, éramos del mismo equipo, eran amigos de mis amigos o frecuentaban el mismo café. Es circunstancial.
El problema con esto es que la mayor parte del tiempo estamos en un estado de inconsciencia involuntaria. O sea, momentos donde tu subconsciente toma el mando. Esto provoca que actuemos de forma reactiva según se presentan las situaciones del entorno, y esto se intensifica aún más cuando tenemos que sobrevivir. Hay renta que pagar, lugares a los que atender y estrés que regular (¡es agotador!). Cada día demanda mayor urgencia y rapidez, despertando mecanismos de comportamiento predeterminados por nuestro sistema subconsciente.
Esta fue mi historia hasta que tomé una decisión: vivir con intencionalidad.
Te invito a tomar el primer paso. Sigue leyendo si esto es importante para ti.
Reduce la velocidad
Esto es lo único que te va a permitir tener claridad mental para pensar y actuar con intención y conciencia plena.
La primera herramienta que puedes usar para esta práctica es organizar de forma anticipada un ritual matutino que te permita tener una mañana armoniosa y en paz. Esto puede incluir:
- Preparar un té, un café o un desayuno de forma pausada y disfrutarlo tranquilamente en tu mesa antes de ir a trabajar.
- Durante estas primeras horas de la mañana, el objetivo es entrar en un estado de conciencia antes de empezar el día. Lo puedes lograr a partir de la reflexión o la meditación:
- ¿Cómo me siento ahora?
- ¿Qué espero de este día?
- ¿Por qué estoy agradecido?
- ¿Qué acción voy a realizar hoy que me acerca más a la persona que quiero ser?
Intención significa propósito
Esta afirmación es simple pero poderosa. Te explico.
Ser intencional es actuar con propósito. Es ser deliberado con las cosas que son importantes para ti.
¿Cómo llevar esto a la práctica?
Ya que redujiste la velocidad, el siguiente paso es el autoconocimiento y la reflexión. Piensa en los aspectos de tu vida que quieres cambiar, los aspectos de ti que valoras y quieres cultivar, los factores que quieres mejorar y las cosas por las que estás agradecido que te gustaría nutrir y valorar más.
Hazte estas preguntas:
- ¿Cómo me siento la mayor parte del tiempo?
- ¿Qué situaciones me causan más estrés?
- ¿Qué aspectos de estas situaciones puedo controlar y cuáles no?
- ¿Quién tiene acceso a mí?
- ¿Quiénes están en mi vida de forma circunstancial y a quién elijo a partir de hoy?
- ¿Qué me aportan o me restan esas personas en mi vida?
- ¿A quién le aporto algo importante?
- ¿Quién sabe lo que pasa en mi vida?
- ¿Qué cosas me causan alegría y la mayor satisfacción? ¿Qué personas valoro tener en mi vida?
- ¿Cuál es mi intención (propósito)? ¿Con qué aspectos específicos de mi vida quiero empezar a ser intencional hoy?
Estas preguntas te darán las respuestas que necesitas para actuar de forma decisiva, contundente, y sobre todo intencional, sobre tu vida.
Piensa en la reflexión como si fuera un mapa que te guía y que te empodera a construir una vida significativa a través de la intencionalidad.
Intencionalidad proyectada vs. intencionalidad inmediata
Estudios recientes sobre las acciones de individuos concluyen que el 65% de nuestras acciones diarias son instigadas de forma automática.
El 88% de las acciones se realizó de manera fluida, como en "piloto automático", requiriendo mínimo esfuerzo cognitivo para determinar cómo realizar la acción.
Pero lo más interesante es que el 76% de las acciones estuvieron alineadas con la intención inmediata de la persona en ese momento.
La pregunta importante es: ¿qué tan alineada está la intención inmediata de las personas con la vida que están tratando de construir para ellas mismas?
Probablemente no tienen un camino delineado de forma clara sobre cómo llegar a ese nivel de satisfacción en la vida que tanto buscan.
Pero una vez identificadas las acciones que se alinean con la vida que deseas, es crucial entender cuáles desencadenantes generan que el 65% de nuestras acciones inicien de forma automática — y cambiarlos.
Ejemplo: cuando me di cuenta de que siempre que me levantaba agarraba el celular en la cama, decidí colocarlo en mi escritorio, lejos de mí. Ahora, cuando me levanto y apago la alarma, como ya estoy de pie, mi primer instinto ya no es quedarme en la cama usando el celular, sino prepararme para mi ritual matutino de forma intencional.
Los seres humanos somos seres de hábitos. Buenos y malos. Nuestros hábitos son instigados de forma inconsciente todo el tiempo y pueden ser tanto nuestro superpoder como nuestra perdición, ya que desencadenan comportamientos de manera automática que mantienen a mucha gente estancada de por vida. Pero también te permiten crecer sin límites, liberándote de la carga mental de accionar mientras construyes más de lo que te puedes imaginar con el menor esfuerzo cognitivo posible.
Comprender esto te permitirá moldear tu vida deliberadamente, para que lo que hagas finalmente tenga sentido.
Gracias por leer,
— Rosangeles